Ver Amsterdam

Una ciudad romántica

‘Cultura Amsterdam’

Una ciudad que ha aprendido a convivir con el turismo

Posted by Ruben Gonzalez On November - 25 - 2009
Foto Kneiphof

Foto Kneiphof

Entre muchos de los vecinos del centro de Amsterdam ha crecido –de forma evidente- el rechazo contra lo que consideran la invasión de su ciudad. Muchos se preguntan a quién pertenece Amsterdam, si a sus ciudadanos o a los que se dedican al turismo, a los hosteleros y a los dueños de las cafeterías.

La gente se da cuenta de que está en juego el futuro de la frágil vida comunitaria. La ciudad pronto estará, en su opinión, enferma, como lo está cualquier otro destino turístico, porque el turismo transforma la estructura social.

Por todas partes surgen nuevas tiendas de souvenirs, puestos callejeros de comida y, sobre todo, oficinas de cambio que toman el pelo a turistas desprevenidos con comisiones desorbitadas.

La nueva cara de Amsterdam

Payasos y malabaristas actúan en las plazas de la ciudad, que corre el riesgo de convertirse en la metrópolis del turismo de la comida de plástico. Pero esta situación tiene visos de cambiar.

Durante los últimos tiempos, Amsterdam se ha lavado la cara, ha renovado su ímpetu y desde 1995 se ha presentado al mundo como la ciudad junto al agua, promocionándose con dinamismo desmesurado y poniendo en escena su inventiva para todos los que aún quieren dejarse sorprender.

Por otra parte, Amsterdam es una ciudad internacional. Las más de 700.000 personas que allí viven proceden en su mayoría de otras ciudades, provincias, países y continentes. En la pequeña Amsterdam se concentran de forma irremediable todos los pecados y todos los placeres, todas las debilidades humanas y muchas de las dificultades, las contradicciones y el sinsentido de las grandes ciudades.

El boom turístico

La ciudad convive con todo ello, y el visitante ha de saberlo. Pero en eso consiste también el encanto que tiene para los turistas de todo el mundo esta ciudad holandesa. Naturalmente, la mayoría viene a visitarla por los canales, por Rembrandt y por Vincent van Gogh.

Muchos otros lo hacen por la diversidad de cosas que pueden encontrar; otros, persiguiendo una leyenda: la de las historias de los locos años 60, cuando Amsterdam era el centro de la rebelión juvenil; cuando allí se hacía lo que se quería y lo que se podía.

Ahora que la ciudad ya no encabeza los titulares más oscuros de la prensa mundial, el sector turístico crece espectacularmente. Por primera vez en su historia, cerca de 10 millones de personas visitan la ciudad cada año, tanto del país como extranjeros.

Popularity: 18% [?]

Locales que han hecho de Amsterdam un lugar mejor

Posted by Ruben Gonzalez On November - 22 - 2009
Foto www.getto.nl

Foto www.getto.nl

David Klinkert adquirió Latei (Zeedijk, 143) en 1999 y lo decoró, con ayuda de Nina Jokinen, con una plétora de objetos sacados de mercadillos y viejas tiendas de segunda mano.

En Latei todo está a la venta, incluidos los muebles y la vajilla. Klinkert va reponiendo y añadiendo continuamente objetos a su tesoro en este minicafé, donde sirve comidas sanas, pan casero, muy buen café y zumos orgánicos frescos.

Su manera orgánica y heterogénea de llevar el café ha desembocado en eventos espontáneos, desde noches de limbo hasta veladas de ‘trae, pincha (y vende) tus propios discos’. Un sitio que nadie puede perderse.

El símbolo de una calle regenerada

Richard Klerk corrió un enorme riesgo al abrir en 1999 Lime (Zeedijk, 104), un bar retro situado en una de las calles con menos vida de la ciudad. Por aquel entonces, esa vía era una locura de restaurantes chinos, drogadictos y sucios vares, y su pequeño local de inspiración años 70 y 80 destacaba como pez fuera del agua.

Sin embargo, tras la aparición del templo De Hua de Fo Guang Shan y la modernización de la calle con un nuevo asfaltado, Zeedijk está empezando a resurgir y a mudar su cutre piel. Klerk ha decorado su bar con muebles inspirados en clásicos de los 60, diseñados por él mismo.

Las paredes están cubiertas de artes gráficas de los 70 y fotos playeras kitch de Aruba. Los reflejos de la bola de discoteca que cuelga del techo añaden un toque de glamour a esta curiosa mezcla, sin duda alguna imprescindible para cualquier visitante.

Para los amantes de lo distinto

Situado en el número 51 de Warmoesstraat, Getto es un bar descarado y kitch que abrió sus puertas en 1996 como lugar para el disfrute de todos –gays, bisexuales, lesbianas y heteros- y es exactamente esta actitud de todo vale la que mantiene alejada a quienes no toleran a personas con otras opciones sexuales.

Aquí hay de todo, desde grupos de reinotas revestidas de cuero brindando con una botella de champán, pasando por lesbianas averiguando su futuro en noches temáticas ocasionales, y por supuesto grupos de amigos heterosexuales.

Merece la pena atravesar el bar e ir hasta el restaurante de atrás, que ofrece un menú sano con precios sorprendentemente razonables y porciones inmensas. Es un lugar muy interesante, donde siempre encontrarás una sonrisa entre el personal y alguien con quien charlar.

Popularity: 48% [?]

Amsterdam, un espacio abierto a la creatividad

Posted by Ruben Gonzalez On November - 21 - 2009
Foto www.indewaag.nl

Foto www.indewaag.nl

WonderWood, situada en el número 3 de la calle Rusland, es un cruce inteligente entre tienda y galería. Situada muy cerca del bullicio de la Plaza Dam, Munt y el mercado Waterlooplein, este lugar expone el maravilloso mundo de la madera a través del diseño, muelbes, arte, decoración y artilugios.

Su propietario, Wiet Hekking, ha creado una colección privada con más de 100 sillas de madera contrachapada de los años 40, 50 y 60. La tienda es la única proveedora de reediciones en este material de clásicos poco conocidos como Marcel Breuer, Hans Brattrud y Egon Eiermann.

WonderWood ha sabido aprovechar también la buena iluminación de su local en una esquina para exponer arte que incorpora de una forma u otra la madera, ya sea como panel o como escultura.

La antigua casa de pesos, hoy un curioso restaurante

La antigua casa de pesos de Amsterdam –In de Waag, situada en el número 4 de Nieuwmarkt- podría pasar por ser el castillo de la bella durmiente, con una estructura salpicada de torretas que merece mucha más atención de la que sugieren las paradas de taxi y los bares atestados que la rodean.

Construida en 1488 con el nombre de San Antonienspoort como puerta para defender la muralla de la ciudad, en el siglo XVII ya era el centro de pesos en el que se medía cualquier producto por tasar. Posteriormente, la torre sur fue utilizada por el Gremio de Cirujanos como sala de disección, y también albergó reuniones del Gremio de Albañiles.

Mientras otras ciudades con menos imaginación hubieran inmortalizado este pasado histórico convirtiéndolo en un museo, In de Waag es un restaurante lleno de vino y con un menú actual. Su interior aún conserva un aire medieval acogedor y convencional.

El café de la esquina

A tan sólo una manzana de los despojos del Nieuwmarkt se encuentra Café’t Hoekje (café de la esquina, situado en Krom Boomssloot), un dulce secreto ignorado por todos excepto los vecinos que vienen a cenar y a tomar una copa.

Está regentado por un grupo de cinco mujeres que ya se conocían y compartían el deseo de tener un bar que ofreciera comida casera a precios asequibles. El bar ha ocupado esta esquina desde 1930, aunque su diminuto interior art decó de vidrieras de colores fue actualizado en los años 50 con toques de salvaje neón.

Eso sí, aún emana mucho gezellig (palabra holandesa que significa ‘un buen rato entre amigos’. Las taberneras traen de casa su delicioso humus y sus albóndigas de cordero con menta y yogur, y hasta hacen sus propias tartas.

Popularity: 29% [?]