En las afueras de Ámsterdam también podemos encontrar muchos lugares llenos de atractivo, en los que completar un viaje de ensueño. Si el centro de la ciudad es un prodigio de arquitectura racionalista, sus alrededores no pierden ese bien aprovechado sentido común con el que sacarle partido al espacio disponible.
La gran arquitectura y la buena planificación urbanística no están confinadas al centro de Ámsterdam. Hay zonas de Nieuw Zuid, el nuevo sur, que evidencian la imaginación de los innovadores arquitectos de la escuela de Ámsterdam. En el completo de viviendas De Dageraad y en las calles de los alrededores del barrio Olímpico hay muchos edificios de interés.
La zona de Plantage fue un parque situado fuera de las murallas de Ámsterdam, donde los ciudadanos pasaban su tiempo libre en el siglo XVII. Hacia 1848 se convirtió en uno de los primeros barrios residenciales de Ámsterdam. Las calles arboladas de los alrededores de Artis y Hortus Botanicus son populares para vivir. Desde el Werf’t Kromhout, en el pasado un astillero, se obtienen vistas del molino De Gooyer, uno de los pocos que se conservan.
El zoológico de la capital
La colección naval del Scheepvaart Museum se aloja en un antiguo almacén naval. NEMO, un centro educativo científico, queda en las cercanías. Desde el centro se accede en tranvía a los parques de las afueras. El zoológico de Ámsterdam, el Natura Artis Magistra, está en Plantage, un elegante barrio de anches calles arboladas y elegantes casas de arenisca pintada.
En el zoo viven unas 750 especies diferentes de animales. El visitante percibe la naturaleza histórica del parque nada más atravesar las verjas de entrada, decoradas desde 1854 con dos águilas doradas. El complejo incluye un planetario, donde se aprende sobre el firmamento y las estrellas, y un acuario neoclásico que contiene una amplia variedad de especies marinas, desde peces tropicales y tiburones hasta enormes morenas.
El fantástico museo NEMO
NEMO, un centro educativo de ciencia y tecnología, ocupa un moderno edificio del arquitecto italiano Renzo Piano. Proyectado en forma de barco, se eleva sobre el agua 30 metros, ofreciendo una vista espectacular desde la azotea. En las secciones temáticas del centro, jóvenes y mayores amplían conocimientos gracias a los experimentos y exposiciones interactivas, además de juegos, demostraciones y talleres.
La palabra nemo, que en latín quiere decir nadie, ha sido la escogida para este museo Nacional de las Ciencias con la intención de hacer referencia al viaje del descubrimiento que el visitante realiza en el centro. La palabra ha sido utilizada por diversos escritores a lo largo de los años para describir los eventos y personajes situados en la delgada frontera entre la realidad y la imaginación.





