David Klinkert adquirió Latei (Zeedijk, 143) en 1999 y lo decoró, con ayuda de Nina Jokinen, con una plétora de objetos sacados de mercadillos y viejas tiendas de segunda mano.
En Latei todo está a la venta, incluidos los muebles y la vajilla. Klinkert va reponiendo y añadiendo continuamente objetos a su tesoro en este minicafé, donde sirve comidas sanas, pan casero, muy buen café y zumos orgánicos frescos.
Su manera orgánica y heterogénea de llevar el café ha desembocado en eventos espontáneos, desde noches de limbo hasta veladas de ‘trae, pincha (y vende) tus propios discos’. Un sitio que nadie puede perderse.
El símbolo de una calle regenerada
Richard Klerk corrió un enorme riesgo al abrir en 1999 Lime (Zeedijk, 104), un bar retro situado en una de las calles con menos vida de la ciudad. Por aquel entonces, esa vía era una locura de restaurantes chinos, drogadictos y sucios vares, y su pequeño local de inspiración años 70 y 80 destacaba como pez fuera del agua.
Sin embargo, tras la aparición del templo De Hua de Fo Guang Shan y la modernización de la calle con un nuevo asfaltado, Zeedijk está empezando a resurgir y a mudar su cutre piel. Klerk ha decorado su bar con muebles inspirados en clásicos de los 60, diseñados por él mismo.
Las paredes están cubiertas de artes gráficas de los 70 y fotos playeras kitch de Aruba. Los reflejos de la bola de discoteca que cuelga del techo añaden un toque de glamour a esta curiosa mezcla, sin duda alguna imprescindible para cualquier visitante.
Para los amantes de lo distinto
Situado en el número 51 de Warmoesstraat, Getto es un bar descarado y kitch que abrió sus puertas en 1996 como lugar para el disfrute de todos –gays, bisexuales, lesbianas y heteros- y es exactamente esta actitud de todo vale la que mantiene alejada a quienes no toleran a personas con otras opciones sexuales.
Aquí hay de todo, desde grupos de reinotas revestidas de cuero brindando con una botella de champán, pasando por lesbianas averiguando su futuro en noches temáticas ocasionales, y por supuesto grupos de amigos heterosexuales.
Merece la pena atravesar el bar e ir hasta el restaurante de atrás, que ofrece un menú sano con precios sorprendentemente razonables y porciones inmensas. Es un lugar muy interesante, donde siempre encontrarás una sonrisa entre el personal y alguien con quien charlar.
Popularity: 52% [?]



