Los mercados típicos o mercadillos son una de las atracciones de las grandes ciudades. Parques o plazas tomadas por multitud de puestos en los que uno se puede llegar a encontrar casi cualquier cosa. Compartiendo espacio tanto con gente de la ciudad como con curiosos y turistas, Ámsterdam cuenta con un buen número de ellos en los que dar con esos regalos o recuerdos perfectos.
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El ambiente de los mercadillos o mercados típicos tiene algo muy particular. Un atractivo singular, mezcla del deseo de consumo ya ampliamente instalado en la cultura occidental y ese gusto por el descubrimiento. Una forma de comprar que parece mantener el aire tradicional, con espacio para antigüedades, curiosidades o incluso complementos de moda.
Ejemplos como el mercadillo de Candem en Londres o el del rastro de Madrid nos hablan de espacios para el contacto, ligados a un barrio, una plaza o un parque, que mantienen su vitalidad, a pesar de la multitud de centros comerciales que no dejan de florecer. En Ámsterdam, que también cuenta con un buen número de enormes centros comerciales, no han desparecido los mercados, siendo algunos de ellos más que recomendables.
El mayor y los tradicionales
El mercado de Albert Cuypmarkt es el mayor de la ciudad. Abre de lunes a sábado, entre las 10 de la mañana y las 5 de la tarde, y en el nos podemos encontrar de todo. Desde productos gastronómicos a ropa de varios tipos. Situado en Albert Cuypstraat es un referente para todos los habitantes de la ciudad.
Si nos interesan las antigüedades o somos aficionados a algún tipo de coleccionismo, hay varios enclaves que no conviene pasar por alto. El Boekenmart, en Spui, se celebra los viernes y es un mercado de libros y grabados, donde tenemos libros de segunda mano, revistas, periódicos y grabados.
El mercado de las antigüedades, el Antiekmarkt nieuwmarkt se celebra todos los domingos de mayo a septiembre. Si nos llama más la atención el arte, el mercado de arte Kuntsmarkt, ubicado en Thorbeckeplein, sirve para que cientos de artista expongan sus obras.
Mercadillos para todos los gustos
Dentro del ámbito de los mercadillos de lo más variado, hay tres que reinan en la capital holandesa. El Waterloopleinmarket, en Waterlooplein, detrás de la Stopera, cuenta con una amplia muestra de ropa usada, discos, antigüedades, sellos y demás artículos por el estilo.
Es el más conocido de todos y, sin duda, el más concurrido. Aunque no se piense en comprar nada, un paseo en medio del gentío merece la pena. Además, seguro que algo se pica y sin que le duela demasiado al bolsillo.
Los mercadillos de Rommelmarket Looiersgracht, en el número 38 de la calle del mismo nombre, y el de Noordermarket, en Westerstraat, son los otros destacados. En el primero, profesionales y particulares venden artículos de oferta y oportunidades. El segundo tiene un carácter más lúdico y festivo. Situado delante de la iglesia del Norte, forma parte del ambiente y animación gay del desinhibido Jordaan.
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